El despertar de mi conciencia se dará cuando deje de ponerla en manos ajenas.
Esas manos en las que deposito la esperanza del despertar son solo manos que me pueden guiar y enseñar en mi camino.
El despertar de mi conciencia solo depende de mí y de la intención que en ello ponga.
Es la hora de soltar y emprender el viaje hacia mi interior.
Es la hora de que empiece a creer en mí y en mi capacidad para hacerme responsable de mi propia vida.
Es la hora de que tome el timón de mi existencia y de mis experiencias.
Es la hora de soltar mis miedos a responsabilizarme de mi propia libertad.
Soy libre en cada decisión que tome y responsable de ella.
Sabiendo que cada una de ellas escribe mi propio camino.
¿Cómo me siento al leer esto?
